Luego de un complicado proceso, Alejandro Sanz y Raquel Perera llegaron a un acuerdo de divorcio el pasado 3 de septiembre.

Apenas unos días después, ya se han filtrado a los medios los términos de la separación, que acaparó titulares en España.

Según publica la revista Semana, y reseña el diario El País, Sanz tendrá que pagar a su ex un millón de euros (más de 1.181.000 dólares).

El cantautor madrileño tendrá que abonar esa cantidad en tres partes, según Semana. La primera cuota: 400.000 euros, deberá pagarla antes del 30 de septiembre de este 2020.

El segundo pago, 300.000 euros, deberá concretarlo antes del 30 de septiembre de 2021; y el tercero, con los últimos 300.000, antes del 30 de septiembre de 2022.

Si el artista no contara con los fondos para cumplir con los pagos debido a la cancelación de giras y conciertos por la pandemia, los plazos se extenderán un año más, detalla El País.

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Pero la cosa no queda allí. Sanz tendrá que abonar 10.000 euros (11.800 dólares) al mes, 5.000 por cada uno de los dos hijos en común que tienen.

Cabe recordar que el ya finalizado matrimonio dio como frutos a Dylan, de nueve años, y Alma, de seis.

La anterior cantidad que se irá reduciendo a lo largo del tiempo hasta quedar en 6.000 euros (en total) a partir de 2023.

Sanz tendrá derecho a ver a sus hijos la mitad de las vacaciones escolares, así como en fines de semana alternos y dos días entre semana.

De acuerdo al convenio, Perera retiene la guarda y custodia de los niños, mientras Sanz tendrá que cubrir todos los gastos escolares de los pequeños, así como otros gastos extraordinarios (médicos, niñera, etcétera).

El acuerdo también establece que Perera y sus hijos dejarán Miami, donde residían con Sanz, y se establecerán en Madrid.

La revista señala que la familia vivirá en Pozuelo de Alarcón, en una casa cuyo alquiler también tendrá que pagar el cantante, pero que no superará los 6.000 euros (7.000 dóalres) mensuales.

El vocalista de Mi persona favorita también deberá facilitarle a su exesposa un vehículo nuevo para que ella pueda desplazarse con los niños.

Sanz y Perera se casaron en 2012, en su finca de Jarandilla de la Vera, en Cáceres. La sorpresiva boda se realizó un año después del nacimiento de su primer hijo en común.

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