Aretha Franklin, la emblemática cantante estadounidense denominada la “Reina del Soul”, murió este jueves (16 de agosto) a los 76 años de edad, víctima de un cáncer pancreático avanzado. Según su publicista, falleció en su casa de Detroit, rodeada de sus familiares más cercanos.

A la cantante le habían diagnosticado la enfermedad en 2010, aunque nunca lo confirmó públicamente.

“En uno de los momentos más triste y oscuros de nuestras vidas, no somos capaces de encontrar las palabras adecuadas para expresar todo el dolor que oprime nuestros corazones. Hemos perdido a nuestra matriarca, a la gran roca de nuestra familia”, expresaron los familiares de la vocalista a través de un comunicado, publicado por los diversos medios estadounidenses.

Según revela el portal de espectáculos TMZ, la cantante llevaba meses enferma de gravedad y actualmente “apenas pesaba 39 kilos”. Hace unos días, su familia fue informada de que la muerte de la gran diva de la música era inminente, siendo entonces trasladada a su residencia con cuidados paliativos.

En 2015, su actuación en el Kennedy Center llevó a las lágrimas al entonces presidente de Estados Unidos, Barack Obama.

Nacida el 25 de marzo de 1942 en Memphis, Tennessee, Aretha comenzó cantando junto con sus hermanas Carolyn y Erma en la iglesia de Detroit que fundó su padre, C. L. Franklin, durante los años ’50. Sus potentes interpretaciones y carisma le ganaron un contrato discográfico en 1967, y a partir de allí los éxitos no pararon.

Su última actuación tuvo lugar en Nueva York en noviembre de 2017, en la Fundación Elton John para la lucha contra el SIDA. Ya pare ese momento lucía físicamente frágil. Meses antes, Aretha había anunciado su retiro de los escenarios, aunque su intención era de la de seguir grabando y actuando en “ocasiones especiales”.

Ganadora de 18 premios Grammy, Aretha Franklin fue la primera mujer en ser incluida en el Rock and Roll Hall of Fame y en 2008 fue elegida por la revista Rolling Stone como la mejor cantante de todos los tiempos.

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