A menos de un mes de la muerte de Camilo Sesto, la gran batalla que la prensa anunciaba por la herencia del cantante nunca se dio. Aunque se dijo que Cristóbal Hueto, amigo y administrador de la estrella española, se había apoderado de todos sus bienes y de sus ganancias por derechos de autor, la lectura de su testamento dejó como heredero universal de su millonario legado de 173 millones de dólares a su único hijo, Camilo Míchel Blanes.

Camilo Sesto con su único hijo, Camilo Míchel

A pesar de esto, la guerra entre ellos no termina: Hueto reveló que tiene preparada una megademanda contra todos los que lo difamaron y lo acusaron de manipular y robar a Sesto, y entre los primeros que figuraran en ese grupo están Blanes, su madre Lourdes Ornelas, y varios periodistas.

Juanga con Iván Aguilera, su heredero universal

Una guerra que también se desarrolló ante los ojos de medio mundo fue la que se libró durante tres años por la herencia del mexicano Juan Gabriel, en la que su familia se enfrentó a sus hijos reconocidos y a otros supuestos vástagos que aparecieron tras su muerte.
En mayo de este año, el conflicto habría llegado a su fin luego de que la Corte Suprema de México desestimara todas las impugnaciones presentadas y ratificara el testamento del Divo de Juárez (realizado en 2014), confirmando de esa manera a su primogénito Iván Aguilera como su heredero universal.
Ya en control de todo “el acervo económico de Juan Gabriel” (cercano a los 30 millones de dólares), Iván Aguilera se ha centrado, desde entonces, en recuperar las propiedades de su padre que están en manos de terceros dentro del grupo familiar, una batalla que sigue en pleno desarrollo.

Rocío Dúrcal junto a su esposo Junior y dos de sus hijos

El esposo e hijos de la recordada Rocío Dúrcal también estuvieron en los titulares por conflictos por los bienes de la artista.  Y es que al morir, la vocalista de éxitos como Amor eterno y La gata bajo la lluvia dejó la herencia a su viudo Antonio Morales Junior, un legado de 2 millones de euros. Pero como varias de las propiedades que recibió no estaban registradas en el testamento (y que elevaban el patrimonio a 4 millones de euros), los hijos de la pareja Carmen y Antonio (Shaila decidió quedarse al margen), se enfrentaron con su padre legalmente dos años después del fallecimiento, en 2006, de la “Reina de las rancheras”.

Tras tres años de cruenta disputa (Junior incluso desheredó a Carmen y Antonio), padre e hijos llegaron a un acuerdo extrajudicial en 2011 para no ir a juicio. Con la muerte de Junior en 2014, sus hijos heredaron todo y lo dividieron en partes iguales.

José José: Tras la muerte del llamado Príncipe de la canción se mantiene la incógnita sobre su herencia. Se especula que no le quedaba nada, que murió solo en un hospicio y que tuvo que recibir ayuda de amigos y colegas para costear los gastos de su enfermedad.
Además de eso, se dice que Sara Sosa, su hija menor, lo obligó a cederle las regalías por los derechos de interpretación todas sus canciones.

Mario Moreno, “Cantinflas”. El legendario actor y comediante dejó como su heredero universal a su único hijo Mario Moreno Ivanova, quien mantuvo desde ese momento (1993) un pleito con su primo Mario Moreno Laparade por más de 20 años por el derecho de las regalías de 39 películas que dejó el artista. Cuando falleció Moreno Ivanova en 2017, la herencia quedó en manos de Aurora Marbez, la viuda de Ivanova, a quien la familia y nietos del comediante aún siguen disputando.

Rocío Jurado: La vocalista española repartió su herencia, valuada en 7 millones de euros, en vida entre sus tres hijos, hermanos, sobrinos y empleados, con el objetivo de evitar conflictos. Sin embargo, al morir, algunos de sus familiares deseaban más y la familia terminó separada en medio de una guerra de acusaciones en sets de televisión, lo que llevó al distanciamiento de su hija mayor: Rocío Carrasco, del resto de la familia.  Su José Fernando, por su parte, ha dilapidado parte del legado debido a sus problemas con las drogas.

Michael Jackson: La herencia del Rey del pop generó múltiples conflictos, como era de esperarse. Tras la lectura del testamento, se formaron dos bandos: uno formado por su madre e hijos, y otro integrado por los hermanos del Rey del Pop, que acusaron a los albaceas del testamento de “secuestrar” a la madre y tratar de quitarles de en medio. Los hermanos alegaron que el testamento era falso y llevaron el asunto a los tribunales, que fallaron en su contra.

Prince: La repartición de los bienes de Prince, valuados en 300 millones de dólares, quedó poco clara al inicio debido a que el artista no dejó testamento, y a que cerca de 700 supuestos familares reclamaron una parte de la herencia. Tras demandas y contramandas, la Justicia ratificó como herederos del músico a Tyka Nelson, su hermana, y sus cinco mediohermanos: Omarr Baker, Alfred Jackson, Sharon Nelson, Norrine Nelson y John R. Nelson.

Robin Williams: Un año después de la muerte del protagonista de Mrs. Doubtfire y Jumanji, la viuda del actor y los tres hijos de este se enfrascaron en una disputa por casi 300 objetos personales que dejó (que incluían relojes, fotografías y el traje que usó el día de su boda), así como po quién se quedaría con la mansión que compartía en vida con su esposa. Al final, el grupo llegó a un acuerdo que benefició a la viuda con la mansión y con una manutención de por vida.

Anna Nicole-Smith: La modelo estadounidense debió pelear en vida con los hijos de su difunto marido, el octogenario magnate petrolero J. Howard Marshall, por la multimillonaria herencia. La batalla continuó tras su muerte (en 2007) y concluyó con un veredicto en su contra. Tras su fallecimiento y del de su primogénito, su hija Daniellynn heredó su patrimonio. El nombramiento de su padre, Larry Birkhead, como albacea fue disputado por el viudo de la celebridad sin éxito.

Paul Walker y Meadow, su única hija

Paul Walker: La sorpresiva muerte del actor de Fast & Furious dejó como su heredera de su fortuna de $25 millones a su única hija, Meadow. La familia del actor no estuvo de acuerdo en que la madre de Meadow fuese la albacea y eso provocó una guerra legal entre las dos familias. Al final, la Justicia decidió que la abuela paterna administrara el dinero hasta su mayoría de edad de Meadow.