John Chambers, ex CEO de Cisco Systems, vaticina que en 20 años los insectos serán la principal fuente de proteínas del mundo, desplazando a las carnes de res. «Son la forma más limpia y que menos compromete al medio ambiente», dijo Chambers en una conferencia de Techonomy.

La Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas (FAO) también ha señalado que «comer insectos tienen un impacto menos negativo sobre el medio ambiente, incluyendo las emisiones de gases de efecto invernadero, que la ganadería convencional».

Entendiendo la oportunidad de negocio, la compañía Aspire Food Group y la cadena suiza de supermercados Coop se han puesto manos a la obra. La primera cultivando grillos para el consumo humano y la segunda creando una línea de productos basada en insectos, con albóndigas y hamburguesas elaboradas con gusanos.

Según un estudio de Bloomberg, el mercado de insectos para consumo humano en el 2018 superó los 406.5 millones de dólares se estima que en 2023 sea de 1,393.5 millones de dólares.

Asia, seguido de América Latina, son los países que más consumen este tipo de superalimentos con alrededor de 2.000 especies de insectos comestibles, entre ellos: escarabajos, mariposas, moscas y gusanos.

Los expertos consideran que estos contienen alto contenido de grasas, proteínas, vitaminas, fibras y minerales. Esto ha disparado también el cultivo de insectos comestibles en casa o granjas caseras de insectos. ¿Se atrevería a comerlos?